¿Qué ronda por mi cabeza?, no puedo concentrarme, dudo de mi capacidad incluso para contenerme, soy una explosión de felicidad, los peces que flotan en mi cabeza me evitan mantener la atención en algo o alguien, de lo único que me doy cuenta es de que estoy bien, que me siento de maravilla, que ustedes también están en la euforia de la felicidad.
Me rio, me rio de ti, no porque me burle, porque haga escarnio de tu condición, simplemente se que estas tan bien como yo, incluso mejor, pero en un rasgo de lucidez me doy cuenta que es gracioso que quieras encender tus cigarros con las llaves de la puerta, me rio mucho más cuando me doy cuenta que esas llaves pueden encender tu vida, la mía, nuestra relación, que son la representación de muchos sueños, pero que como encendedor no funcionan. ¿Puedo sostener lo que acabo de decir?, creo que no, tú eres especialista en lograr los imposibles, además, si una llaves pueden abrir un mundo de maravillas como chingados van a fallar al prender un cigarro tan sencillo, tan vulgar, después de todo como dice el morro parafraseando a unos chilenos: solo un buen fuego puede dar muerte a un cigarro”, y si para eso recurres a las llaves estas deben funcionar.
Me rio de ti, pero supongo que ustedes deben estar igual, sonriendo para dentro y hacia fuera por la forma en que me muevo, lleno de optimismo pero dando cada paso con mucho cuidado, ustedes no lo saben, pero cada paso que doy se vuelve interminable porque el terreno en el que me muevo es pegajoso, se adhiere a mi sin dejarme avanzar, y lo hace porque supongo que es más inteligente que yo, al menos más intuitivo y se da cuenta de que lo mejor para mi es mantenerme en este estado de bienestar, el piso no logra entender que lo más disfrutable en mi vida es el camino, no tanto el destino, sino el disfrute de cada paso, así ahora me entretengo enormidades viendo como el piso se hunde, me atrapa y me mantiene en una permanente felicidad.
Ahora tengo un momento de lucidez, ahora puedo recordar que entre nosotros había un traidor, alguien que se negaba a compartir su parte de tiempo, que solo quería correr, ¿Dónde esta?, no es cierto, no eres tu, no puede ser que seas el que emite la música, el que hace que todos queramos bailar, el que convierte en música el movimiento de sus manos, el que puede tomar un ratón y deslizarlo tan hábilmente de manera que nosotros vallamos hacia donde apunta, y después regresemos rápidamente al ritmo de un simple dedo.
Pero aun con nosotros falta alguien, se que aquí esta pero no la veo, puedo escucharla como ruge, como mueve los pies para lograr contener la existencia, como se desliza entre paredes que lo son gracias a que pequeños cuadros se agolpan para lograr algo mucho mas grande, un cuarto, un espacio de una casa, de un departamento, se que esta ahí lo cual es lejos y cerca al mismo tiempo, porque no se ve, pero se escucha, además sin hablar nos dice que tiene la felicidad que buscaba cuando desde un día antes anunciaba que el tiempo esperado había llegado, y ruge porque quiere mantener dentro de ella tanta felicidad que no quiere dejar ir, y lucha porque muere por regresar al lado de nosotros, en especial del emisor de la música.
Sin poder concentrarme sé todo esto, sé como estamos, como llegamos hasta aquí, a pesar de las ilusiones que pasan por delante de la ventana del departamento, se muy bien que aquí están personas que son yo, y se que no quiero irme, se que quiero quedarme, así sin que nada cambie.


1 comentario:
El polvo se convierte en diamantes cuando lo tocas...
Sin Documentos, sin Palabras.
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