Muchas cosas se pueden decir de él, te podría contar un millón de aventuras, no sería nada aburrido abundar sobre sus características, incluso las cosas en apariencia más simples de su cotidianidad podrían resultarte de gran interés, por ejemplo te fascinaría saber que le cuesta trabajo abuuuuuuuchear a las personas, al menos a través de métodos electrónicos, y no porque sea portador de un pudoroso respeto por los demás, simplemente ha perdido la letra “u” del teclado de su computador, lo que le trae algunas ventajas en su vida cotidiana, por ejemplo ha dejado de tener tantas peleas, ya que cuando se pone a discutir por vía electrónica nadie logra entender sus frases, ya que no se pueden leer, quedando con cosas más o menos así: por q e t s c leras vas son m y j gosas.
Podría abundar en tantas cosas de él, al menos esa era mi idea al empezar estas líneas, sin embargo creo que no podré, ya que por más que me empeño en iniciar algún párrafo que te pueda ilustrar de mejor manera quien es “taquirou”, no puedo dejar de pensar en solo una de sus características, una que siempre me ha intrigado, quería contarte de su azotea, o de su ventanal, pero no puede, porque sin querer, de manera rutinaria me asome a la calle y lo vi manejando la bici de frijolito, si esa que es rosa con blanco y que incluso creo que tiene unas florecitas estilo hawaiano.
Aquí en este párrafo quería decirte como es que en medio de cualquier fiesta se pone a mesclar videos de la red, de manera que hace que todos bailen, haciendo que su vecina del departamento de abajo sueñe con una juventud que quisiera retomar para subir y pegar de brinquitos, pero no, no puedo abundar en eso, porque lo estaba viendo bailar, y sin pensarlo, de manera muy circunstancial, me doy cuenta de que baila igualito a como anda en bicicleta, mueve lo piesillos lentamente, con las manos caídas, así despacio, muy “acá”.
No quiero abundar, porque insisto, todo me lleva a su curiosa habilidad de andar en bici; sin embargo aquí es donde tengo que hacer un pequeño alto, porque estarás pensando ¿que tiene de extraordinario andar en bici?, pues supongo que en una ciudad como en la que vivimos, con los miles y miles de autos con que contamos resulta muy complicado, lo que ya es meritorio; pero eso no es lo que lo hace extraordinaria, lo que lo hace muy raro es que cada vez que lo veo andar en bicicleta lo hace sin utilizar el manubrio, en verdad, nunca lo he visto que ponga las manos en la bici, siempre va así, como si fuera la cosa mas sencilla del mundo, incluso las vueltas las da sin siquiera inmutare, con mucho estilo, pero sin manos.
Varias veces le he preguntado si tiene algún significado o si existe alguna razón para que nunca use las manos, el simplemente empieza a cantar Handlebars de los Flobots, se monta en la bici, no toca el manubrio y se va pedaleando.







