Cuando se estaba bañando, después de levantarse, sentía que algo iba a pasar, no es que tuviera una premonición, no nada de eso, simplemente tenia una certeza, pequeñita, minúscula, casi inexistente; pero igual por ahí le rondaba, se enjabono muy bien pensando que esa idea fuera solo producto de que algún sueño se hubiera quedado pegado a su piel durante la noche, pero no pudo quitársela con jabón, tampoco con la toalla cuando se seco, ni siquiera se olvido de esa certeza cuando estuvo de nuevo entre las personas. Comprendió que nada había que hacer, solo esperar a que se concretara esa seguridad.
Casi todo el día pasó sin pensar mucho en la certeza, finalmente solo era como cuando uno se pone lentes, se nota su presencia solo hasta que no los tiene uno puestos, hasta que la ausencia los hace necesarios es cuando se denota su existencia. Así estuvo todo el día, sabiendo que existía y sin notar la presencia.
Y en un instante todo sucedió, llego ella, con un bulto, al sabiendo que esa era la premonición, que había llegado el momento, él tratando de saber que era, queriendo adivinar, saber, prever; pero nada, hasta que que todo fue inevitable, era una camisa, por un momento pensó que esa sensación que lo había acompañado todo el día era un error, porque solo era una linda camiseta, era un gesto amoroso de ella, sonrió, se puso de pie, presto a cambiarse, a ponerse la nueva prenda de vestir; le gusto como se veía, se sintió muy bien porque pensó que no le quedaría, pero era un error, era justo para él.
Al tenerla bien puesta supo que no era una pequeña certeza, era una gran verdad, era para él, incluso ya no era simplemente él, era algo más, ella también se dio cuenta, sonrió como pocas veces, después dijo las palabras que contenían una gran y absoluta verdad, él no pudo entenderlas a la perfección, no sabia si se refería a un gran conocimiento y sabiduría, a la graduación en su profesión que durante años había estado desarrollando o simplemente se refería a una cuestión cómica, a su aspecto lindo con esa camiseta.
Finalmente lo supo, cuando ella hablo se refería a las dos cosas, entendía que la premonición era cierta, en ese momento había nacido PERICLES.





No hay comentarios:
Publicar un comentario