miércoles, 26 de noviembre de 2008

Pericles juega dominó

Cuenta una y otra vez, son veintiocho, veintiocho, no hay duda; una vez que tiene esa certeza lo que sigue es saber como lograr combinarlas, memorizar todas las alternativas, saber de antemano cual es el destino de cada ficha rectangular. Pericles duda sobre que es lo más conveniente; solo se trata de un juego, pero quiere ganar, quiere conservar su fama de ilustre, de ganador, tal vez pueda hipotecar la fama de honesto, si logra perpetuar por unos días más el resto de su personalidad; no sabe que hacer, duda, duda y vuelve a dudar.



28 fichas, 28 piezas de un todo. Hoy Pericles les va a ganar con esas 28 piezas.

Nacimiento de Pericles

Cuando se estaba bañando, después de levantarse, sentía que algo iba a pasar, no es que tuviera una premonición, no nada de eso, simplemente tenia una certeza, pequeñita, minúscula, casi inexistente; pero igual por ahí le rondaba, se enjabono muy bien pensando que esa idea fuera solo producto de que algún sueño se hubiera quedado pegado a su piel durante la noche, pero no pudo quitársela con jabón, tampoco con la toalla cuando se seco, ni siquiera se olvido de esa certeza cuando estuvo de nuevo entre las personas. Comprendió que nada había que hacer, solo esperar a que se concretara esa seguridad.

Casi todo el día pasó sin pensar mucho en la certeza, finalmente solo era como cuando uno se pone lentes, se nota su presencia solo hasta que no los tiene uno puestos, hasta que la ausencia los hace necesarios es cuando se denota su existencia. Así estuvo todo el día, sabiendo que existía y sin notar la presencia.

Y en un instante todo sucedió, llego ella, con un bulto, al sabiendo que esa era la premonición, que había llegado el momento, él tratando de saber que era, queriendo adivinar, saber, prever; pero nada, hasta que que todo fue inevitable, era una camisa, por un momento pensó que esa sensación que lo había acompañado todo el día era un error, porque solo era una linda camiseta, era un gesto amoroso de ella, sonrió, se puso de pie, presto a cambiarse, a ponerse la nueva prenda de vestir; le gusto como se veía, se sintió muy bien porque pensó que no le quedaría, pero era un error, era justo para él.

Al tenerla bien puesta supo que no era una pequeña certeza, era una gran verdad, era para él, incluso ya no era simplemente él, era algo más, ella también se dio cuenta, sonrió como pocas veces, después dijo las palabras que contenían una gran y absoluta verdad, él no pudo entenderlas a la perfección, no sabia si se refería a un gran conocimiento y sabiduría, a la graduación en su profesión que durante años había estado desarrollando o simplemente se refería a una cuestión cómica, a su aspecto lindo con esa camiseta.

Finalmente lo supo, cuando ella hablo se refería a las dos cosas, entendía que la premonición era cierta, en ese momento había nacido PERICLES.

lunes, 24 de noviembre de 2008

¿Quien nos protege?

¿Quien cuida los sueños, quien nos defiende de nuestros miedos?, cuando el abismo es lo que sigue, ¿todavía existe alguna esperanza, ese algo que nos devuelva la felicidad?, creo, o espero que si.

miércoles, 19 de noviembre de 2008

Cuentos chinos

Las pequeñas cosas siempre corren el peligro de convertirse en algo que nunca pensaron ser, puede que en un instante su existencia sufra una mutación irremediable, ya que por ejemplo pueden perder su esencia de sencilles, y convertirse en algo grandioso, vacío, pero gigante. El mayor riesgo de una pequeña cosa es llegar a ser un lugar común, porque ya no pertenece a la privacidad de alguien , ya no tiene pertenencia, se vuelve en algo de todos y de nadie, se generar en una herramienta para nombrar la nada, para dejar en claro que no se tiene la menor intención de decir algo, donde se nombran las cosas solo por hacerlo.

Un cuento chino es un de esas pequeñas cosas que se convirtieron en nada, en todo. Como lo ha hecho a lo largo de su historia, la cultura occidental ha visto en la diferencia algo mágico, así le sucedió a los chinos, al igual que al resto de culturas mundiales, los primeros visitantes europeos consideraron a las tierras chinas como un lugar lleno de prodigios, de maravillas que solo podían ser producto de poderes sobrenaturales.

Siguiendo el ciclo recurrente ante la diversidad, después de maravillarse se encargaron de desmitificar, de destruir esas ideas que solo ellos habían albergado, por lo mismos toda referencia a la magia de china, fue considerada como un cuento chino, como una fantasía insostenible. El gran conjunto humano utilizo un lugar común para despreciar una cultura que incluso cuenta con una mayor tradición, con una identidad muy particular.

El hablar de cuentos chinos es hablar de una tragedia, la tragedia de la incomprensión, que afecta por igual al que la da como al que la recibe. Los europeos con su incapacidad para procesar la diferencia recurrieron a banalizar las pequeñas cosas de los chinos, si su cultura se manifestaba en cada acto, en cada relación, en la cotidianeidad de los chinos, lo europeos se encargaron de referirse a ellas como cuestiones menores, como fantasía, como producto de la literatura fantástica.

Hoy nuestros cuentos chinos no hablan de eso, esta frase ha perdido contenido, es solo el reflejo del desprecio por cosas que por pequeñas son tremendamente valiosas, hoy decir "cuentos chinos" es no decir nada, es simplificar, es llenar el espacio de las ideas con frases carentes de sentido.

Bien valdría la pena que todos esos lugares comunes, pudieran ser retomados por quienes gustan de que las palabras tengan algún sentido, sin importar cual, pero simplemente que expresen algo, lo que sea.

martes, 11 de noviembre de 2008

SLOWLY

Lo que buscas se disfraza, se esconde entre nosotros, toma forma de otra cosa, y aun cuando al frente, al alcance de tu vista, se muestra con un pequeño letrero que dice “AQUÍ ESTA LO QUE BUSCAS”, preferimos dudar de que pueda se tan fácil encontrarla, recurrimos a la razón, esa que sistematiza todo, que impone un método; por el cual optamos, seguimos fielmente, a pesar de que en ese proceso se nos valla perdiendo el tiempo y el objeto de tu búsqueda se va distanciando poco a poco de tu alcance.

Así te vas siguiendo ese camino, te vas topando con todas las situaciones posibles, con todas las sensaciones existentes, pareciendo que solo una se niega a que puedas tenerla, obvio, hablamos de esa que tenia el pequeño letrero con letras mayúsculas que dejaste pasar, la cual supuestamente guía todos tus esfuerzos.


Cuando menos lo piensas resulta que ya no sabes bien a bien si eso que has buscado durante toda tu vida existe, ya no entiendes ni siquiera como es que iniciaste ese camino, no entiendes de donde vienes o porque has caminado tanto tiempo.


Pero en un instante todo cambia de ritmo, todo se vuelve slowly, y ahí esta el letrero, tan pequeño como la primera vez que lo pudiste mirar, sigue siendo tan claro lo que dice, y al mirar que lo lleva puesto te das cuenta de que es lo que siempre has buscado, que la felicidad esta a tu alcance y lo único que tenias que hacer era bailar slow with you tonight


jueves, 6 de noviembre de 2008

Claridad

La magia existe, y tiene un nombre: razón.


Creemos comprender nuestra realidad, pero somos incapaces de darnos cuenta de que tenemos muchas evasiones, muchos obstáculos para enfrentarnos a nosotros mismos.


En ocasiones necesitamos un guia, un mago, que simplemente nos agudice la vista, yo encontré uno, se llama, Oivalf. No habla, no tiene un gesto, solo aclara.


Mi condición de humano se ha vuelto a imponer y lo es gracias a la magia de la razón.